top of page
Search

Composición vs Improvisación

Writer's picture: Leo EliseoLeo Eliseo

El arte tiene muchas caras, pero ninguna es definitiva. Por siglos, la humanidad ha debatido qué pesa más: la meticulosa planificación del compositor o el fuego espontáneo del improvisador. Hoy, este duelo eterno encuentra un nuevo escenario en la música urbana. Dos titanes, Bad Bunny y Anuel, representan extremos complementarios. Uno diseña cada paso como un estratega renacentista, mientras el otro fluye como un río indomable, esculpiendo versos en el momento.


En un mundo donde la perfección se celebra, la improvisación carga con un estigma. Se asume que lo no planeado carece de profundidad, que lo visceral es inferior a lo calculado. Pero, ¿cómo puede subestimarse el arte que nace de un instante? Anuel es el poeta callejero que, armado con nada más que su voz, construye mundos donde la crudeza de la vida se convierte en arte. Su sinceridad, aunque polémica, es pura; su música, un reflejo sin filtro de su alma.


Es fácil señalar desde lejos, trazar juicios desde la comodidad de nuestras opiniones. "Se mudó a Miami," dicen, como si eso definiera quién es. Olvidamos que, a veces, el destierro no es físico, sino emocional. Residente lo resumió cruelmente: “me quieren más afuera que en mi propio país.” Esa línea, afilada como cuchillo, no es solo una observación, es una herida abierta. Y es verdad. Somos rápidos en aplaudir, pero más rápidos en descartar. Anuel no camina nuestras calles porque no le hemos dejado espacio para ser.


La justicia que se le niega no es un reconocimiento vacío; es aceptar que su arte es válido, incluso si incomoda. Que no es necesario construir un verso con precisión quirúrgica para que tenga peso. Que la improvisación, lejos de ser una "pobreza de método," es una valentía, un acto de fe en el caos.


Bad Bunny es un genio de la composición, un maestro en diseñar un universo que anticipa cada latido del oyente. Pero Anuel es un guerrero de lo imprevisto, un narrador de la inmediatez. Ambos son necesarios porque representan fuerzas opuestas del mismo arte. El error no está en compararlos, sino en reducirlos.


La música urbana es más que un género; es un testimonio de los tiempos. Y en este testimonio, hay lugar para el estratega y el improvisador, para el visionario y el instintivo, para los que planifican y los que saltan al vacío. Por eso, antes de juzgar, quizás sea mejor recordar: el arte no se mide por cómo nace, sino por cómo nos transforma.

 
 
 

Recent Posts

See All

Los Unicornios y sus Fantasías

Genuinamente sueño con los antiguos mitos de un Caribe unido, de una confederación de respeto, donde la intervención foránea pare de...

Comments


bottom of page